El Gobierno tolera y protege a las Bacrim con sinuosas estructuras paralelas como la paz total.
La política oficial del petrismo de la paz total pretendía convertir a Colombia en un narcoestado. La apertura de los procesos negociadores por el comisionado de paz al comienzo de la administración saliente, Danilo Rojas, comprendía las bandas criminales narcotraficantes (Bacrim) del Clan del Golfo, el ELN y las disidencias de las Farc: Segunda Marquetalia de Iván Márquez, Estado Mayor de Bloques de Calarcá y Estado Mayor Central de Mordisco.
Las Bacrim ampliaron su control territorial como consecuencia de las acciones de “congelamiento” militar y de inteligencia acordadas con las Bacrim, el comisionado de paz y el entonces ministro de Defensa y actual embajador en el Vaticano, Iván Velásquez, quienes para la época, según las indagaciones de Noticias Caracol y RCN, suspendían órdenes de captura, detenían bombardeos, frenaban extradiciones, llamaban a calificar servicios a los generales y coroneles de las Fuerzas Armadas que se opusieran a la paz total.
Un informe reservado de las Fuerzas Militares, “Apreciación Crítica de la Amenaza 2026”, revelado por la revista Semana, advierte sobre los peligros de la expansión del control territorial y las capacidades criminales de las Bacrim en el país durante los últimos cuatro años. Según el documento, estas organizaciones han incrementado su presencia territorial 35% gracias a la paz total, de 312.000 a 420.000 kilómetros cuadrados, equivalentes al tamaño de Marruecos y a 38% del territorio nacional.
El expediente señala que el Clan del Golfo, el ELN y las disidencias de las Farc han fortalecido sus dinámicas delictivas en 87% entre 2022 y 2025, expresadas en 1.648 combates con las Fuerzas Armadas, 401 uniformados asesinados y 1.933 heridos, 335 ataques con drones y reclutamiento forzado de menores. El aumento del dominio territorial y de la barbarie terrorista de las Bacrim en Colombia, obedece a la implementación de las políticas gubernamentales de paz total, según se ha podido evidenciar por las informaciones mencionadas de Caracol y RCN. Con base en estas revelaciones, la Fiscalía abrió dos indagaciones que incluyen al excomisionado de paz Rojas y al exministro de Defensa Velásquez por la presunta claudicación del Estado y la subordinación de las capacidades militares y de inteligencia a las Bacrim.
El objetivo central de las Bacrim ha sido transformar a Colombia en un narcoestado. Nuestro país se acerca azarosamente al cumplimiento de los criterios para su reconocimiento: 1. El control territorial del 38% de las Bacrim rivaliza con el Estado, o incluso, lo sustituye en el Cauca, Nariño, Choco, Arauca y Norte de Santander. 2. El tráfico de drogas ilícitas constituye una proporción significativa del PIB, relación que según Eafit asciende al 4,4%. 3. El gobierno tolera y protege a las Bacrim, con sinuosas estructuras paralelas como la paz total, que debe abandonarse por completo el 7 de agosto.
Andrés Espinosa Fenwarth
Miembro del Consejo Directivo del ICP. andresespinosa@inver10.co