El Gobierno debe coordinar con EE. UU. y Venezuela la pronta captura y extradición de estos narcoguerrilleros.
Venezuela ha sido un santuario histórico para las narcoguerrillas más antiguas de América Latina. En la década de los años 80, el ELN utilizó al vecino país como una retaguardia internacional para protegerse de las operaciones de contraguerrilla de Colombia. Con el ascenso al poder del dictador Hugo Chávez a comienzos del presente siglo, a diferencia de lo ocurrido en Colombia donde el ELN pretende derrocar al Estado, en Venezuela se consolidó como un ejército paramilitar al servicio de los intereses del régimen. Las Farc, por su parte, usa a Venezuela, desde la cadena montañosa fronteriza de la Serranía de Perijá, como santuario para sus guerrilleros en fuga.
La inesperada muerte del sátrapa venezolano en 2013 resultó en la designación de su antiguo canciller como su sucesor, Nicolás Maduro, con lo cual continuó el control territorial del ELN, de las Farc, y facilitó los negocios del narcotráfico, la minería ilegal y la extorsión. Según InSight Crime -centro de pensamiento independiente de investigación sobre crimen organizado y seguridad en las Américas- la firma del acuerdo de paz del gobierno Santos con las Farc en 2016 obligó al ELN a cambiar de estrategia para darle mayor énfasis al control de la frontera colombo-venezolana.
La nueva táctica del ELN le permitió encargarse directamente de las rutas de contrabando, tráfico de drogas y reforzar sus operaciones ilegales en Venezuela. Además de la presencia en la frontera, el ELN también se desplazó hacia el centro y el este del país. Particularmente al interior del Arco Minero del Orinoco, en el estado de Bolívar, el ELN ha logrado acceder a los yacimientos de oro, operaciones que cuentan con el apoyo de las fuerzas de seguridad venezolanas, con las cuales la narcoguerrilla colombiana comparte sus ganancias ilícitas.
La presencia del ELN en Venezuela ha crecido de manera constante. InSight Crime ha verificado su actividad delictiva en 8 de los 24 estados venezolanos. Los principales bastiones del grupo narcoguerrillero se encuentran en Zulia, Táchira, Apure y Amazonas, donde sus frentes de guerra —norte, oriental y nororiental— controlan los municipios fronterizos.
Por su lado, las disidencias narcotraficantes de las Farc se han consolidado como actores criminales de gran relevancia, tanto en Colombia como en Venezuela. Para la retaguardia de las Farc, Venezuela se convirtió en un destino crucial con presencia en cuatro estados: Zulia, Amazonas, Bolívar y Apure.
Según una entrevista de Semana TV con Jorge Eduardo Mora, ministro de Defensa, el general Erick Rodríguez, comandante de las Fuerzas Armadas de Colombia y el general Jesús Alejandro Barrera, director de la Policía Nacional, “los líderes del ELN están todos en Venezuela. También Iván Márquez de la segunda Marquetalia”.
El Gobierno Nacional debe coordinar con Estados Unidos y Venezuela la pronta captura y extradición de estos narcoguerrilleros, que amenazan la seguridad regional.
Andrés Espinosa Fenwarth
Miembro del Consejo Directivo del ICP. andresespinosa@inver10.co