Al sumarle una alianza entre Paloma y Oviedo, es posible atajar el comunismo, y derrotar a Cepeda.

La consulta interpartidista del pasado domingo marca el inicio de la campaña presidencial 2026-2030. Sus resultados dan como ganadora absoluta a Paloma Valencia, candidata del Centro Democrático y de la coalición política de centro y de centro derecha de la Gran Consulta con un total de 5,9 millones votos.

Al unísono, sus integrantes -todos íntegros y magníficos- manifestaron que mantendrán su compromiso político y apoyarán a Paloma en la gesta electoral hacia la primera vuelta presidencial de mayo 31.

Los hechos, como los votos, son tozudos. Paloma duplicó con sus 3,2 millones de votos a Cepeda en su consulta interpartidista del año pasado. La Gran Consulta de la centro derecha del 8 de marzo, más que dobló la consulta izquierdista del 2025.

Cepeda tiene un reducido número de votantes propios, afectos a su anacrónico credo comunista. Su fuerza electoral obedece al hecho que es promovido por la Casa de Nariño. Cepeda es el candidato de la continuidad del socialismo petrista, que ha destruido el sistema de salud, educación y pensiones.

Y que apoya la Asamblea Constituyente, como hicieron en su tiempo los sátrapas del castrismo, chavismo y orteguismo en sus respectivos países, arruinados todos por el comunismo.

La meta es estatizar la economía y ponerle fin a la democracia liberal, la separación e independencia de los poderes públicos, los órganos de control y el Banco de la República. La consulta interpartidista del 8 de marzo le traspasó el centro político a Juan Daniel Oviedo, con un acervo electoral de 1,3 millones de votantes, con lo cual Sergio Fajardo puede volver a ver ballenas.

Los pobres resultados en las consultas de Claudia López y Roy Barreras no suman ni restan para la izquierda. Cepeda es el contendor a vencer en la primera vuelta. Las elecciones legislativas confirman, como atestigua la Silla Vacía, que “la derecha es más grande que la izquierda, pero está dividida”.

El Pacto Histórico es la primera y única fuerza electoral de izquierda con 4,4 millones de votos y 25 escaños en el Senado, 5 más que hace 4 años. El primer partido de derecha es el Centro Democrático con 3,0 millones de sufragios y 17 escaños en el Senado, 4 más que en 2022.

La segunda coalición de derecha es Cambio Radical-Alma, con 1,2 millones de electores y 7 senadores, 4 menos que en 2022. El tercer partido de derecha es Salvación Nacional con 706 mil votos y 4 senadores.

Los demás son bisagras políticas. Según la Silla Vacía, el 42% de los miembros del Centro Democrático votaron por Paloma. Paloma tiene así un amplio espacio para crecer al interior de su partido. Al sumarle una alianza entre Paloma y Oviedo, es posible atajar el comunismo, derrotar a Cepeda y avanzar con Abelardo a la segunda vuelta.  

Andrés Espinosa

Miembro del Consejo Directivo del ICP. andresespinosa@inver10.co

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